A Real Shitty Month

 

Digamos que ayer fue un día de mierda. Hoy tenía dos opciones: o levantarme y salir de casa, llenarme el día y la cabeza de cosas para no pensar ¡o! llorar y dejarme llevar por la pena que llevo tragándome hará ya casi un mes.

Quería elegir la primera opción: he salido de casa para ir a un museo: hoy los museos son gratuitos en todo Firenze… al llegar a los Uffizi la cola daba la vuelta al edificio, ¡una espiral sin fin! ¡Mamma Mia! Arrrrrrrrivederci hasta otro ratito.

Volver a casa, sacar la lavadora… nada, ¡venga ya! prefiero escuchar ya de una vez música triste y rebozarme en mi tristeza: soy débil – ¿y qué?

Después 11 meses en Florencia, ha llegado el gran día, redoble de tambor: ME SIENTO SOLA  por primera vez.

Yo llegué a esta preciosa ciudad y conocí al que por un tiempo de seria relación pensé, que sería el hombre de mi vida.

Que fácil habría sido todo si esta relación hubiera funcionado…

… y que bonito que ha sido… lo más real que he vivido con nadie… ¿y porqué no ha funcionado?

A medida que pasan los años empiezo a entender y a odiar las corazas que el humano viste y reviste durante su vida. Las capas de eterna cebolla que hacen imposible crear algo real y fuerte entre dos almas. Y veo más preciosa y preciada la inocencia y mente de la persona que no ha sufrido – o que sabe llevar el sufrimiento… hasta la predisposición de un niño a querer a todo el mundo, es tan puro y tan genuino

Es como si a medida que crecemos y recibimos palos, nos volviéramos mejores actores. Actores de nuestra vida para y por el pueblo. And the Oscar goes to…

Ahora tengo trabajo, bastante… y pocas ganas. Tengo que curar este corazoncito, quererme también un poquito más. Estar bien conmigo misma, sola solita, solisimaaaaaaaa… aprender a disfrutar y a controlar esta cabeza que le requetechifla darle vueltas a todo una y otra vez.

No sé como hacerlo… me siento derrotada, frustrada y no entiendo porqué es tan difícil. Me encantaría que sugiera… sin más. Pero imagino que en la vida, las cosas que valen la pena, no “surgen” se construyen.

Va be’ ahora que he compartido mi situación actual me siento mejor…

Let’s embrace the day…

File 01-07-2018, 13 14 28

 

 

Advertisements

En un permanente Déjà vu

Vivo en un primer piso en Via del Huerto, conocida también como Via dell’orto, nombre que yo me niego a mencionar cuando me preguntan los Italianos, por donde cae esta calle en Florencia.

Mi pequeño oasis en esta ciudad de artistas es una minúscula habitación con dos espléndidas ventanas, con los muebles tan juntos que, recién mudada, pintaban mis piernas de coloridos moretones.

Una cama, un armario, una cómoda, una mesa, techos con vigas tan antiguas como San Miniato. Y como si de un film de Disney se tratara, cada día, el grito grave, profundo y entusiasta del panadero me despierta: ¡Buongiorno!

Y sigue todo igual que ayer… ciudad de tradiciones, de su gente muy suya, de su orgullo y de su pasado.

Firenze…

En búsqueda del Hogar

Estoy pasando por una temporada un poco incomoda.

Vamos a sincerarnos: cuando me mudé a Florencia, tenia que alquilar un piso “a distancia” para poder llegar y tener un lugar donde dormir, lo que no sabía, era lo complicado que es encontrar habitaciones (por no decir un apartamento) con una buena ubicación, un buen precio y que su ultima renovación no fuera de la Edad Media.

En Barcelona, tuve la oportunidad de hablar vía whatsapp, con el propietario de un piso en el que viven 8 personas, sí, has leído bien, 8 personas. Es un antiguo piso renovado, muy bien situado, con diversas habitaciones, una cocina nueva y diversos baños.

Estaba encantada con el piso, cuando lo comentaba con mis amigos no entendían como podía vivir con ocho personas pero había tenido suerte, respetaban los espacios, cuidaban la limpieza… Y yo me relajé, pensaba que podría estar bien aquí hasta que terminara de pagar el master. No puedo permitirme un alquiler mucho más caro y en Florencia los precios son astronómicos.

Ahora he vuelto a la búsqueda… necesito más espacio… menos gente.

No tengo muy claro en qué órbita divagaba yo hace 6 meses y porqué no me afectaba limpiar lo que otros dejaban u cambiar la basura y bajarla cada día viendo que el resto no movía un dedillo. Los flatmates han cambiado, pero más importante aún, yo he cambiado y más para bien que para mal, ya no me conformo con este pequeño espacio que tengo que compartir con tantas almas.

Creedme, es AGOTADOR buscar piso, y con la demanda y la bajísima y patética oferta que hay en Florencia sumándole mi bajo presupuesto… MAMMA MÍA… ¡me tiro de los pelos!

Señor dame paciencia y paz  🙏🏼

Tengo unas ganas de encontrar un espacio bonito, vacío si fuera el caso, ir llenándolo yo mes a mes, ir comprando detalles con significado: plantas, marcos bonitos con fotos de mi familia y amigos, velas que perfumen (me obsesionan los perfumes de ambiente, me relajan muchísimo). Puede que penséis que es una mariconada esto que digo pero para mi, es tan tan importante para el cuerpo y la mente estar a gusto en casa.

Visualizo…

Un espacio organizado, limpio, con luz que al llegar después del trabajo sienta que vuelvo a mi hogar y todo mi cuerpo se relaje.

Realmente, la vida, es la mejor escuela.

 

4f06e392b9b86b5a5d0b9d887df17ca3